miércoles, 2 de diciembre de 2009
Me habla de vos tu piel
Me habla de vos tu piel…
Me arrulla…
Entonces me refugio en ella y anido mis deseos inocentes de ternura y amparo y esos otros perversos que sudan pasión en noches de escarcha.
Entierro mi nariz curiosa en esa porción que queda a mitad de camino entre tu oreja y tu hombro y te huelo el miedo que te vuelve torpe e indeciso.
El roce de mi pecho desnudo contra tu espalda agita las defensas que te amurallan el alma.
Y tu piel me habla….
Me cuenta de soledades viejas, de angustias nuevas, de sueños estrangulados y fantasmas amortajados.
Mis dedos golondrina te recorren el camino cielo que baja por tu vientre, se eriza el vello suave y se erecta irreverente el tallo de vida que me abisma y me pierde…
Se conjugan tu verbo y mis ansias y nuevamente es tu piel quien me habla…
Entonces le di permiso de hacer y deshacer en mí lo que quisiera. Hice un pacto con ella de noche y desnuda.
A la luna le rogué que fuera cierto tanto esfuerzo solitario por escalar esas paredes que me llevaran a algo parecido a la felicidad.
Desperté de nuevo hoy por la mañana. Estaba sangrando - y no había luna y aún no era el tiempo…
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2 comentarios:
QUE BUENO QUE DE ESTA TRAVESIA NO SE SALE INDEMNE...
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
LAU!
La piel habla, lo sé y los fantasmas aveces resucitan, son una especie tremendamente poblada. Y en tanta planicie carnal, donde los poros conjugan hasta decir basta, quedan grietas y en la piel aveces las grietas sangran.
Gracias Sandra, siempre es un gusto disfrutar de sus bellas letras.
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